25 nov. 2014

PLAZA SAMPAIO





























Las cuatro focas.
Las cuatro brisas.

Cuatro ciclistas orbitan
en el espejo del ojo.

Sobre las rocas
las cuatro prisas.

Giran los cuatro ciclistas
y no recuerdo sus rostros.

Junto a las focas
hay cuatro prisas.

Los cuatro muertos de invierno
no llegarán a cuarenta.

A cuatro vientos
van sus banderas.


(A Ito, Pepo, Toyo y Rubén – 1960)


Esta foto tiene un inmenso valor agregado. Tiene que ver con la armonía del espacio público. La composición habla de una idea integral. La capilla, las bancas muy simples asentadas sobre poyos cilíndricos y la casa del fondo eran de color blanco, la calzada; gris. El verde del pasto y de los árboles a una escala correcta daban un equilibrio muy limpio al espacio. 
Las cumbreras de la capilla blanca son ángulos rectos perfectos. El campanil - de color blanco – está posicionado en la esquina actuando como hito y pivote frente a la plaza. 
Al tiempo de la foto, la plaza es modernísima, al igual que la casa frente a la capilla. Es una casa Art Decó y símbolo de la arquitectura moderna. Estamos hablando de los años 40 y parece que esa casa ya estaba en los años 30’. Entonces es una casa vanguardista símbolo característico de la arquitectura moderna que evoca en algunos elementos, los elementos de un barco. Parte de la clase media emergente de los años 30' buscaba distinguirse con estos diseños en un barrio progresista y no necesariamente burgués. 
El Art Decó saltó a la fama en el París de 1925 y devino en las formas redondeadas, balcones o galerías con barandas metálicas y ventanas de ojo de buey, como las de una embarcación. Esta casa, de la que desconozco el nombre del arquitecto, está en la línea de muchas casas de Nuñoa, Cap Ducal de Viña. Pertenece al modelo más avanzado de esa época; el barco. Se trata de viviendas transitables por los costados, con jardines y aprovechamiento de la luz natural. 
Se enfatiza la línea vertical en su diseño. Se ve un largo ventanal con bloques de vidrios que dejan pasar el sol, pero que no son transparentes, sino traslúcidos. Interiormente la escalera tiene forma curva y se descubre al mirar la fachada. Seguramente debe tener el suelo de baños y cocina con cuadriculado. Es una arquitectura racional, limpia, sencilla y con volúmenes desprovistos de decoración. Y con el color de la modernidad; el blanco. Color, que para el tiempo de esa foto, campeaba en la composición de la plaza.
Creo que la “refacción” que le han hecho a la plaza Sampaio, transformada en "plaza dura",  no es sobria, ni pulcra o tal vez refleja mejor a la gente de ese barrio o la nueva Punta Arenas. Vaya uno a saber.



1 comentario:

  1. ¿Qué te puedo decir? Sólo coincidir una vez màs. http://sureando-sureando.blogspot.com/2009/12/la-plaza.html

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