14 jul. 2012

PRINCIPIO AL FIN








Como todos los años,
una sombra más preguntará por los ausentes.

Será en invierno
para revivir mejor los grandes fríos,
y el humo de los barcos 

con pequeño ruido de la nieve nos preguntará ¿Dónde están?

Nos sentaremos a la mesa
a probar el pan comiéndonos las uñas.

Un pájaro a través de la ventana
nos hará pensar en el bosque de los pinos
donde el viento macho era odalisca.

También preguntaremos por los antiguos
pensando quizás en el rostro de Beatriz
y en el inmenso ancho de su calle.

Aún existirá el boliche
donde se reunían los ebrios familiares.

Se cruzarán de piernas las visitas
sin sacarse el sombrero al beber el vaso.

Se irá la vida por detrás del álbum familiar
por la radio nos invitarán al cine a ver una de vaqueros

con la pandilla de mi barrio.

Nos devolverán las pertenencias los ladrones.

La sopa del mendigo aún está caliente en la mampara.

Las traiciones de las ramas eran solo adivinanzas.

Y vendrán las madres a limpiarnos la chaqueta
y a peinarnos.

Y estarán los perros y los gatos con bolsones y cuadernos
en la breve distancia de esos siglos

y perdonaremos.


1 comentario:

  1. ¡Qué bueno este blog, Rubén! Reminiscencias de Teillier hallé en este poema, ¿sabías que una de sus amadas se llamaba Beatriz? Le dedicó un poema a ella: http://sureando-sureando.blogspot.com/2009/09/para-beatriz.html La foto con tu padre es entrañable, es en Punta Arenas ¿verdad? Todo me hace eco en estos poemas. ¡Gracias!

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