9 jul. 2009

CARTA MANUSCRITA
























Padre
hoy he mirado tus zapatos deformados
y la minúscula mugre de los pasos.

Hay padre
un nudo abriendo clavos viejos en el pecho
y en la esquina de las nubes
ya no es posible tu regreso.

¿Qué será de ti?
¿Nos buscarás en la casa que dejamos?

He crecido.
Y tu hermana se impresiona cuando asomo la cabeza
por la puerta del taller.

Aquí
tu hijo
como si recién te hubieras ido.

¡Cómo pasa el tiempo!
Hay cosas nuevas en la casa.
y ninguno de nosotros es el mismo.

Cuando va muriendo alguno
es más el sueño en otros y se adormecen
como si no pasara nada
como si no doliera

Así también nos dormiremos
como si el descanso fuera eterno
y el sueño
nuestro primer descanso.

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